Que la pasta se pegue no es porque no sepas cocinarla. El principal culpable es el almidón que se libera durante la cocción. Incluso los cocineros experimentados se encuentran con...
Que la pasta se pegue no es porque no sepas cocinarla. El principal culpable es el almidón que se libera durante la cocción. Incluso los cocineros experimentados se encuentran con este problema cuando, por ejemplo, cocinan 500 gramos de penne Barilla sin seguir las instrucciones básicas. ¡Es pura química!
La primera regla: mucha agua. Por cada 100 gramos de pasta seca, necesitas al menos un litro. Así que, para un paquete estándar de 500 gramos de espaguetis, necesitas al menos 5 litros de agua hirviendo. Esto reduce la concentración de almidón.
La segunda regla: remover enérgicamente. Esto es especialmente importante durante los dos primeros minutos después de añadir la pasta al agua hirviendo. Es entonces cuando se libera la máxima cantidad de almidón. En las trattorias romanas, como Da Enzo al 29, la pasta se remueve constantemente.
Mucha gente añade aceite directamente al agua hirviendo por error, pensando que así se disuelve. ¡Es totalmente inútil! El aceite no se mezcla con el agua; simplemente flota en la superficie, sin afectar al almidón. Lamentablemente, hasta el 70% de los cocineros caseros creen en este mito.
¡Añade el aceite *después* de cocinar! Escurre el agua, añade rápidamente una cucharada de aceite de oliva virgen extra, como el toscano, y mezcla. Esto recubre la pasta cocida, dándole un brillo sutil y evitando que se pegue. ¡Pruébalo la próxima vez!
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