Tu sencilla cafetera de émbolo, que cuesta mil rublos, puede preparar un café tan bueno como el de una cafetería de lujo. El secreto no está en el equipo, sino...
Tu sencilla cafetera de émbolo, que cuesta mil rublos, puede preparar un café tan bueno como el de una cafetería de lujo. El secreto no está en el equipo, sino en la precisión del proceso. Incluso en la "Kofemania" de Moscú o en el "Espresso Bar" de San Petersburgo, muchos secretos comienzan con una correcta preparación.
Empiece con una molienda gruesa, como la de la sal marina, de unas 800 micras. Si es más fina, resultará amarga. El agua no debe estar hirviendo: la temperatura ideal es de 92-94 °C, que se puede ajustar fácilmente con un hervidor Fellow Stagg EKG o BORK K800.
Mantén las proporciones correctas: usa 6 gramos de café por cada 100 ml de agua. Para una cafetera de émbolo estándar de 350 mm, eso equivale a 21 gramos. Vierte el agua, revuelve y deja reposar durante exactamente 4 minutos. Usa un temporizador, como un barista en un campeonato de Aeropress.
Tras un minuto, retire con cuidado la costra de la superficie. Después de cuatro minutos, no presione el émbolo hasta el fondo; deje un centímetro para minimizar los sedimentos. Este método fue popularizado incluso por el reconocido experto en café James Hoffmann.
Utiliza granos recién tostados, como Etiopía Yirgacheffe o Brasil Cerrado, tostados hace no más de dos semanas. Prueba este sencillo ritual y tu café casero superará a muchos cafés profesionales. ¡Que lo disfrutes!
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