¿Sabías que tu vestuario puede revelar tu situación económica sin necesidad de palabras? Los estilistas coinciden: hay tres prendas que delatan instantáneamente la falta de recursos. Por ejemplo, un bolso...
¿Sabías que tu vestuario puede revelar tu situación económica sin necesidad de palabras? Los estilistas coinciden: hay tres prendas que delatan instantáneamente la falta de recursos. Por ejemplo, un bolso con un llamativo logo de Gucci, comprado en un mercadillo en lugar de en una boutique de los Campos Elíseos.
Lo primero, por supuesto, son los zapatos desgastados. Ni el traje más caro te salvará si el cuero de tus zapatos Salvatore Ferragamo se está pelando o las suelas están gastadas. Lo mismo ocurre con los cinturones desgastados con hebillas desconchadas, que dan una imagen descuidada.
La segunda señal es la abundancia de artículos falsificados. Por ejemplo, una camisa Ralph Lauren con bordados que se deshacen tras el primer lavado, o un reloj Rolex por cinco mil rublos. Estos artículos solo evidencian el intento de aparentar mayor riqueza de la que realmente se posee.
En tercer lugar, los estilos anticuados y los tejidos sintéticos. Pensemos en las blusas de satén brillante de los años 2000 o en los pantalones acampanados comprados en rebajas en 2005. Estas prendas suelen deformarse, formar bolitas y tener un aspecto barato, independientemente del color.
La estilista Evelina Khromchenko nos recuerda a menudo: es mejor tener una prenda de calidad, como un abrigo de cachemir, que diez imitaciones. Invierte en prendas clásicas y que te queden bien. Este es tu secreto para tener confianza y estilo, independientemente de tu presupuesto.
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