La inteligencia artificial no es un concepto del futuro, sino una realidad con una larga historia. En 1950, Alan Turing propuso su famosa prueba, sentando las bases de la inteligencia artificial que conocemos hoy en día. En 1997, la supercomputadora Deep Blue de IBM derrotó al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov. Y en 2016, AlphaGo de DeepMind venció a la leyenda del Go, Lee Sedol. Estos fueron hitos que cambiaron la percepción de las capacidades de la IA. La IA ya está presente en todas partes. ChatGPT de OpenAI alcanzó los 100 millones de usuarios en tan solo dos meses a principios de 2023. Los coches autónomos de Waymo llevan transportando pasajeros con éxito en Phoenix y San Francisco desde 2017. El avance actual se centra en redes neuronales que imitan el funcionamiento del cerebro humano. Pero recordemos que la IA también ha experimentado sus propios "inviernos", como en las décadas de 1970 y 1980, cuando el progreso se ralentizó. Goldman Sachs predice que la IA podría aumentar el PIB mundial en un 7%, casi 7 billones de dólares, en los próximos diez años. Esto subraya el potencial sin precedentes de esta tecnología. ¿Qué creará la IA a continuación?