¿Sabías que tu plátano favorito, el que acabas de comer, es radiactivo? ¡Sí, no es broma! Todos los plátanos contienen isótopos naturales, pero no te preocupes, es totalmente seguro. El...
¿Sabías que tu plátano favorito, el que acabas de comer, es radiactivo? ¡Sí, no es broma! Todos los plátanos contienen isótopos naturales, pero no te preocupes, es totalmente seguro.
El principal responsable es el potasio-40, un isótopo radiactivo natural. Los plátanos, como la popular variedad Cavendish, son especialmente ricos en él. Un plátano mediano contiene unos 450 miligramos de potasio, de los cuales solo una pequeña fracción es potasio-40 radiactivo.
La radiactividad de un plátano se mide en aproximadamente 0,1 microsieverts. En comparación, un vuelo típico de Moscú a Sochi añade unos 30 microsieverts, y la dosis anual promedio de fuentes naturales es de 2400 microsieverts.
Nuestro organismo también contiene potasio-40, cuya concentración se regula de forma natural. El cuerpo mantiene niveles estables de potasio de forma constante, eliminando cualquier exceso. Por lo tanto, al comer un plátano, no se acumula radiación; el cuerpo simplemente la metaboliza.
Para recibir una dosis peligrosa de radiación solo con los plátanos, tendrías que comerte unos diez millones de ellos de una sola vez. O cien mil plátanos al día durante muchos años. ¡Así que disfruta de esta deliciosa fruta sin preocupaciones!
Selecciona cómo quieres ver este video